Sobaco Global


No te creas todo lo que piensas. Cuanto más tonto es uno, más listo se cree.
NO CONFÍES
DEMASIADO
EN TU
IGNORANCIA

Limpiadoras en pelotas a domicilio

limpiadoras-desnudas
Una empresa inglesa ofrece en 2017 el servicio de mujeres limpiadoras en pelotas a domicilio bien pagadas. El precio es de 52 euros por hora. Un porcentaje es para la empresa y el resto para la mujer de limpieza.

Parece ser que la idea surgió debido a que había hombres que eran naturistas y andaban desnudos por casa. Cuando la mujer de la limpieza contratada a una empresa de servicios llegaba al domicilio se encontraba a un tío en bolas. Solían salir pitando de allí.

Esos naturistas comenzaron a solicitar que se enviaran mujeres que no tuvieran reparo en limpiar mientras ellos andaban por allí desnudos. Y mejor si enviaban mujeres que también estuvieran en porretas mientras hacían las tareas domésticas.

Pero encontrar mujeres dispuestas a ir a domicilios a hacer tareas domésticas sin ropa exige pagar más. De ahí el alto precio por hora de servicio.

La polémica:


Difusión Cultural
Libro GRATIS

Breve libro PDF
para descargar gratis

La venganza da felicidad

venganza-pendiente
Los últimos estudios psicológicos y sociológicos han llegado a la conclusión de que la venganza da felicidad. Según eso la gente que se venga lo hace buscando la satisfacción más que la justicia.

La antigua ley de ojo por ojo y diente por diente intentaba establecer un código de justicia que fuera equitativo. Sin duda se trataba de disuadir al agresor antes de que provocara un daño: que pensara que eso mismo se lo harían a él también. 

Trataba de poner coto a la venganza del ofendido. La venganza no tiene límites. El que se siente víctima de otro y decide vengarse tiende a provocar a ese otro todo el daño del que sea capaz. Según las últimas investigaciones ello es debido a que cuanto mayor sea la venganza más es la felicidad del que se venga. 


El faraón más cruel: Ramsés III

faraon-asesinado
Aunque los faraones fueron generalmente crueles, Ramsés III puede considerarse el más feroz. El estudio histórico realizado ha permitido saber que fue educado como guerrero y participaba en las batallas. Gustaba de matar personalmente. Un antepasado suyo, el faraón Amenofis, era del mismo tipo: su arma preferida era la maza y gustaba de aplastar con ella la cabeza de sus enemigos.

Volvamos con Ramsés III. Egipto, en su época, sufría el acoso de pueblos que rodeaban sus fronteras. Pero los que intentaron alguna invasión no sabían donde se estaban metiendo.

Los ejércitos de Ramsés III, con él al frente, combatían con ferocidad y éxito. Pero para los ejércitos derrotados lo peor venía después de la dureza del combate. 

Ramsés III ordenaba cortar las manos y el pene a los supervivientes. En una de esas batallas fueron mutilados doce mil personas que habían caído prisioneros. 

Los dirigentes de los invasores eran matados y destrozados por el propio Ramsés III que después transportaba sus despojos para ser exhibidos ante la población egipcia para que comprobaran de lo que era capaz su faraón. 

El final del faraón: